UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA
EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
SUBDIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA EN GERENCIA EDUCACIONAL
DESEMPEÑO DEL DOCENTE
EN LA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA
Facilitador: Participante:
Msc. Adriana Cedeño Neuzelis
Zambrano P.
Tucupita, Julio 2016
Lo que garantiza el éxito o fracaso
de toda organización es el desempeño de cada uno de sus trabajadores, va a
depender de este (desempeño), que se logren los objetivos y que estos puedan
ser medidos en términos de las competencias y el nivel de compromiso de cada
individuo; cuando nos referimos a organización no podemos dejar de lado a la
universidad, en este sentido, el
docente debe contar con competencias inherentes a su desempeño.
Actualmente la
Educación Universitaria se enfrenta a una serie de desafíos, en especial con los
cambios surgidos por la era de la información y del conocimiento, por
consiguiente, es innegable la importancia que reviste el desempeño docente el
cual debe basarse en un rol integral, donde converjan capacidades y
competencias como la Pedagogía, que tiene por objeto el estudio del hecho
educativo, englobando factores como el humano, psicológico, social, cultural,
religioso, que permita la efectividad de la labor docente.
El desempeño
docente es sin duda un tema de gran actualidad y está íntimamente relacionado
con la calidad educativa, sin embargo, recientes estudios y evaluaciones
realizadas en diferentes países, principalmente latinoamericanos denotan la
necesidad de mejorar la calidad del desempeño profesional de los docentes,
mejora que será factible en la medida que los programas de formación continua
se oriente a la construcción de competencias profesionales.
Son variados los
términos empleados para referirse al desempeño docente, algunos autores
prefieren: desempeño del maestro o del educador; desempeño profesional
pedagógico; desempeño profesional del docente, sin ofrecer una definición
conceptual. Para Torres (2008), el
desempeño docente es:
El conjunto de acciones que realiza el
maestro, durante el desarrollo de su actividad pedagógica, que se concretan en
el proceso de cumplimiento de sus funciones básicas y en sus resultados, para
lograr el fin y los objetivos formativos del nivel educativo donde trabaje.
Estas acciones tienen, además, un carácter consciente, individual y creador. (p. 3)
Desde la
perspectiva de este autor, el desempeño docente tiene estrecha relación con la
calidad y eficiencia con que el docente cumple sus labores, entre ellas: propiciar
un ambiente de trabajo donde los estudiantes se sientan bien, mantengan buenas
relaciones interpersonales, puedan expresar sus ideas y participar activamente;
planificar y preparar las actividades de enseñanza – aprendizaje
constructivistas, decidiendo lo que va a ser enseñado, cuándo, cómo, dónde y
con qué hacerlo; motivando al estudiante al aprendizaje y permitiéndole
afianzar los conocimientos.
Cuando se habla de desempeño del
docente universitario, se hace necesario abordar aspectos relativos a: La
comunicación, la automotivación y capacitación; al respecto Chiavenato (2007),
señala que:
La
evaluación del desempeño hace énfasis en el desempeño individual, observando el
rol del ocupante del cargo y destaca que el gerente es capaz de distinguir la
diferencia individual de cada trabajador, a manera de tener una visión clara de
cómo éste debe desempeñarse de manera eficiente.
(p. 357)
(p. 357)
Esto quiere decir que el desempeño del individuo dentro
de las organizaciones va a depender de la relación de variables o factores
personales tales como: el esfuerzo, capacidad y motivación. Para corroborar
esta afirmación Chiavenato (ob, cit.) establece que “la evaluación es un
proceso para estimular o juzgar el valor, la excelencia y cualidades de una
persona, estableciéndose un modelo o criterios de evaluación para tal fin” (p.
358).
El docente universitario en su desempeño, debe estar
orientado al logro de una práctica integrada e interdependiente de sus
funciones de docencia, lo que implica
que sus conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y aptitudes, deben
abocarla a la construcción de nuevos conocimientos a través de un proceso
interactivo docente-discente. En este
sentido, tal como lo plantea Martínez y Amaro (2008):
La formación y
actualización del profesor universitario es un factor esencial para el
mejoramiento y desarrollo de la calidad de la institución a la cual pertenece.
Sin embargo, no es fácil producir cambios profundos y perdurables que permitan
alcanzar esa meta, porque el cambio implica modificar actitudes, creencias,
conceptos y comportamientos. (p. 55)
De acuerdo a lo expresado por la autora, se infiere que
para que existan cambios con éxito, las acciones formativas en docencia
universitaria deben conjugar adecuadamente una serie de pasos que en esta
investigación se destacan como necesarios en la formación del docente
universitario, que respaldan específicamente al enfoque, el tiempo, la
oportunidad, la orientación y el apoyo requerido en su proceso formativo desde
una perspectiva que privilegia la función del docente reflexivo. En relación a lo
antes expuesto, Hidalgo (2007), señala:
Es a través de la
evaluación que se pueden detectar problemas, por lo cual, las
instituciones de educación universitaria deben procurar que el personal
docente esté dispuesto a lograr los procesos requeridos en su puesto de
trabajo, alcanzando desempeños efectivos.
(p. 14)
(p. 14)
En virtud, de lo manifestado por la autora, se tiene que
el propósito de la evaluación integral del desempeño docente es contribuir a
promover cambios en el sistema educativo a través de una formación profesional
de calidad que responda a las exigencias de la sociedad actual.
En tal sentido, surge la necesidad de
tomar medidas para mejorar la calidad, en el desempeño de los docentes universitarios,
encargados de impartir las diversas unidades curriculares y las estrategias
instruccionales empleadas en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Para concebir una docencia de alta calidad, el docente
debe actualizarse en su área o campo respectivo, además de otras áreas que sean
requeridas, convirtiéndose en buscador constante y permanente del conocimiento,
para transformarlo, adecuarlo y ponerlo al servicio de la institución o de la
sociedad; cumpliendo el docente universitario con ello, las funciones de
investigación y extensión.
El desempeño del
docente universitario constituye un nuevo reto para la educación
superior; es expresión de un mayor compromiso de este nivel de enseñanza con el
país, de mayor protagonismo y de manera esencial de un proceso de maximización
de la cultura, que es una condición ineludible para el desarrollo de las
competencias que requiere el ser humano del siglo XXI.
Añadimos a esto, entender que el prestigio de las universidades es el reflejo
del desempeño profesional de sus docentes, motivo por el cual deben establecer procedimientos
administrativos que garanticen la calidad educativa de los diferentes procesos
de su servicio, lo que viene a constituir un complemento obligatorio y una
necesaria herramienta de la supervisión que permita consolidar los procesos
pedagógicos y mejorar el rendimiento académico de los estudiantes.
La universidad como organización no puede estar
desvinculada de lo que es su misión y visión, siendo la primera formar
ciudadanos, intelectuales y lideres para la transformación socio-cultural y
técnica científica que aseguren el desarrollo social y económico sustentable de
un país; y la segunda ser una institución autocrítica, reflexiva, con
referencia propia, con profundo respeto a la diversidad sujeto-sujeto que
propicie la flexibilidad y la tolerancia a la pluralidad de las ideas.
Para alcanzar esto, es necesaria la concepción del
perfil del docente, quienes tienen la responsabilidad de formar ese profesional
que requiere la sociedad. Además, el perfil profesional precisamente trata de
lograr una concreción de esa respuesta en términos de imagen o representación
de ese profesional a formar, como sus rasgos de personalidad, las habilidades y
destrezas que deben caracterizar su quehacer concretadas en el dominio de las
funciones en su desempeño profesional.
De acuerdo con el criterio manejado en el presente
ensayo el punto de partida es visualizar al desempeño del docente universitario
como una forma de crear o reinventar mundos posibles, y esto sólo se logra con
la conformación de equipos de docentes con sentido de pertenencia con la
institución donde laboran. Este
cometido, sólo se logrará en una universidad en la cual la docencia y la
investigación sean el eje de la vida académica, porque es allí donde se gestan
las transformaciones sociales.
En este orden de ideas, le corresponde a las universidades ser la principal industria
encargada de producir capital humano y desarrollar las capacidades de absorción
social del conocimiento disponible; y requieren de sus principales
actores entiendan a los desafíos y problemáticas, como oportunidades para
autorenovarse con el propósito de dar posibles respuestas, a las demandas de
una sociedad.
Los cambios y
transformaciones ocurridos a nivel mundial, en materia económica, política,
educativa, social y cultural, también
están asociados a los importantes avances ocurridos a nivel de la
ciencia y la tecnología, lo que ha causado un impacto relevante en la educación
universitaria, y no es menos cierto en el docente universitario, por cuanto va
a depender de su desempeño debido a que mediante éste, van a surgir nuevos
conocimientos y herramientas necesarias que
van a permitir estar a la par con los cambios sociales que reclaman nuestras
universidades.
En este sentido, Peña (s.f.)
explican que: “La promoción de saberes permite generar una cultura
investigativa e interés por la innovación científica, de esta manera, la
transferencia de tecnología se estabiliza en la sociedad y hace que sus
individuos mejoren su calidad de vida, creándose impacto social” (p.8)
De acuerdo con la cita
anterior, se deduce la importancia de la producción de conocimientos y obviamente
la educación ocupa un lugar relevante en su consecución para la transformación
de los pueblos, en tal sentido, los entes protagonistas de esta misión deben
estar vinculados con los cambios que permitan el progreso y la prosperidad,
comprendiendo que, no es posible transformar la educación universitaria, si no
existen cambios radicales en el modo de pensar y actuar de las personas que forman
parte del proceso educativo.
En síntesis, el desempeño del docente universitario constituye un nuevo
reto para la educación superior; es expresión de un mayor compromiso de
este nivel de enseñanza con el país, de mayor protagonismo y de manera esencial
de un proceso de maximización de la cultura, que es una condición ineludible que
permite el desarrollo de las competencias que requiere el ser humano de este
siglo.
Paralelamente, se hace
necesario lograr una formación integral, para ello la educación universitaria
debe adoptar estrategias adecuadas que permitan un mejor desempeño del docente
universitario contribuyendo de esta manera a la
formación de profesionales competitivos de acuerdo a los requerimientos que
demanda la sociedad, es decir, que el desempeño docente se vea reflejado en la
formación de seres humanos integrales y promotores de conocimiento.
La actualización permanente es una de las herramientas indispensables para
que el docente universitario tenga un mejor desempeño, mas aun cuando vivimos
en un mundo demasiado cambiante y la globalización demanda de profesionales que
estén comprometidos y a la par con los cambios generados, esto va a permitir
que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia
social, donde ésta sea vista no sólo como el instrumento para el desarrollo
continuo de la persona, sino que sea también la vía a través de la cual el
género humano evolucione.
Referencias Bibliográficas
Chiavenato,
I. (2007). Administración de Recursos
Humanos. 8va Edición. Editorial McGrawhill. México.
Hidalgo,
L. (2007). Hacia un nuevo enfoque de la
Evaluación del desempeño integral del profesorado universitario. Consultado el 26
de Julio de 2016. Disponible en: [http://www.ucv.ve/uploads/media/Hidalgo2007b.pdf]
Martínez,
A. y Amaro, R. (2008). El Docente Universitario y su Espacio de Formación
Fundamentación de una Propuesta. Revista
Docencia Universitaria, IX (2),
53-77. Consultado el 26 de Julio 2016. Disponible
en [http://www.ucv.ve/fileadmin/user_upload/sadpro/ Documentos/docencia_vol9_n2_2008/6_art._3_Ana_Beatriz_Martinez. Pdf]
Peña, G. (s.f.). Pensar Científicamente: La estabilización de la cultura investigativa,
principio de la innovación tecnológica. Consultado el 25 de Julio de 2016. Disponible en:
[http://www.utadeo.edu.co/files/collections/documents/field_attached_file/ensayo_german_pena_camacho.pdf?width=740&height=780&inline=true]
Torres, J. (2008). Desempeño Profesional del Tutor y su Mejoramiento en Cuba.
Consultado el 25 de Julio de 2016. Disponible en: [http://www.gestiopolis.
com/desempeno-profesional-del-tutor-y-su-mejoramiento-en-cuba/]
Colega Neuzelis, felicitaciones, muy bueno su trabajo, buen enfoque, saludos
ResponderEliminarMuchas gracias profesor,me alegra mucho saber de usted. saludos cordiales.
EliminarExcelente amiga!!!
ResponderEliminarGracias colega!
ResponderEliminarGracias colega!
ResponderEliminarBuen tema, felicidades por el enfoque que le das, es confortable saber que los futuros magister comprenden el reto que les presenta la educación universitaria y el compromiso que deben asumir con sus estudiantes al desempeñar su rol de docentes, saludos.
ResponderEliminarMuchas gracias Profesora, espero haber cumplido con los requerimientos y pautas, todo esto forma parte del enriquecimiento como aprendizaje. Buenas noches. saludos cordiales.
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