jueves, 28 de julio de 2016

DESEMPEÑO DEL DOCENTE EN LA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA










UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR
INSTITUTO DE MEJORAMIENTO PROFESIONAL DEL MAGISTERIO
SUBDIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA EN GERENCIA EDUCACIONAL







DESEMPEÑO DEL DOCENTE
EN LA TRANSFORMACIÓN UNIVERSITARIA








Facilitador:                                                                          Participante:
Msc. Adriana Cedeño                                                      Neuzelis Zambrano P.


Tucupita, Julio 2016


Lo que garantiza el éxito o fracaso de toda organización es el desempeño de cada uno de sus trabajadores, va a depender de este (desempeño), que se logren los objetivos y que estos puedan ser medidos en términos de las competencias y el nivel de compromiso de cada individuo; cuando nos referimos a organización no podemos dejar de lado a la universidad, en este sentido, el docente debe contar con competencias inherentes a su desempeño.
Actualmente la Educación Universitaria se enfrenta a una serie de desafíos, en especial con los cambios surgidos por la era de la información y del conocimiento, por consiguiente, es innegable la importancia que reviste el desempeño docente el cual debe basarse en un rol integral, donde converjan capacidades y competencias como la Pedagogía, que tiene por objeto el estudio del hecho educativo, englobando factores como el humano, psicológico, social, cultural, religioso, que permita la efectividad de la labor docente.
El desempeño docente es sin duda un tema de gran actualidad y está íntimamente relacionado con la calidad educativa, sin embargo, recientes estudios y evaluaciones realizadas en diferentes países, principalmente latinoamericanos denotan la necesidad de mejorar la calidad del desempeño profesional de los docentes, mejora que será factible en la medida que los programas de formación continua se oriente a la construcción de competencias profesionales.
Son variados los términos empleados para referirse al desempeño docente, algunos autores prefieren: desempeño del maestro o del educador; desempeño profesional pedagógico; desempeño profesional del docente, sin ofrecer una definición conceptual.   Para Torres (2008), el desempeño docente es:
El conjunto de acciones que realiza el maestro, durante el desarrollo de su actividad pedagógica, que se concretan en el proceso de cumplimiento de sus funciones básicas y en sus resultados, para lograr el fin y los objetivos formativos del nivel educativo donde trabaje. Estas acciones tienen, además, un carácter consciente, individual y creador. (p. 3)
Desde la perspectiva de este autor, el desempeño docente tiene estrecha relación con la calidad y eficiencia con que el docente cumple sus labores, entre ellas: propiciar un ambiente de trabajo donde los estudiantes se sientan bien, mantengan buenas relaciones interpersonales, puedan expresar sus ideas y participar activamente; planificar y preparar las actividades de enseñanza – aprendizaje constructivistas, decidiendo lo que va a ser enseñado, cuándo, cómo, dónde y con qué hacerlo; motivando al estudiante al aprendizaje y permitiéndole afianzar los conocimientos.
Cuando se habla de desempeño del docente universitario, se hace necesario abordar aspectos relativos a: La comunicación, la automotivación y capacitación; al respecto Chiavenato (2007), señala que:
La evaluación del desempeño hace énfasis en el desempeño individual, observando el rol del ocupante del cargo y destaca que el gerente es capaz de distinguir la diferencia individual de cada trabajador, a manera de tener una visión clara de cómo éste debe desempeñarse de manera eficiente.
(p. 357)
Esto quiere decir que el desempeño del individuo dentro de las organizaciones va a depender de la relación de variables o factores personales tales como: el esfuerzo, capacidad y motivación. Para corroborar esta afirmación Chiavenato (ob, cit.) establece que “la evaluación es un proceso para estimular o juzgar el valor, la excelencia y cualidades de una persona, estableciéndose un modelo o criterios de evaluación para tal fin” (p. 358).
El docente universitario en su desempeño, debe estar orientado al logro de una práctica integrada e interdependiente de sus funciones de docencia,  lo que implica que sus conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y aptitudes, deben abocarla a la construcción de nuevos conocimientos a través de un proceso interactivo docente-discente.  En este sentido, tal como lo plantea Martínez y Amaro (2008):
La formación y actualización del profesor universitario es un factor esencial para el mejoramiento y desarrollo de la calidad de la institución a la cual pertenece. Sin embargo, no es fácil producir cambios profundos y perdurables que permitan alcanzar esa meta, porque el cambio implica modificar actitudes, creencias, conceptos y comportamientos. (p. 55)
De acuerdo a lo expresado por la autora, se infiere que para que existan cambios con éxito, las acciones formativas en docencia universitaria deben conjugar adecuadamente una serie de pasos que en esta investigación se destacan como necesarios en la formación del docente universitario, que respaldan específicamente al enfoque, el tiempo, la oportunidad, la orientación y el apoyo requerido en su proceso formativo desde una perspectiva que privilegia la función del docente reflexivo. En relación a lo antes expuesto,  Hidalgo (2007), señala:
Es a través de la evaluación que se pueden detectar problemas, por lo cual, las instituciones de educación universitaria deben procurar que el personal docente esté dispuesto a lograr los procesos requeridos en su puesto de trabajo, alcanzando desempeños efectivos.
(p. 14)
En virtud, de lo manifestado por la autora, se tiene que el propósito de la evaluación integral del desempeño docente es contribuir a promover cambios en el sistema educativo a través de una formación profesional de calidad que responda a las exigencias de la sociedad actual.
En tal sentido, surge la necesidad de tomar medidas para mejorar la calidad, en el desempeño de los docentes universitarios, encargados de impartir las diversas unidades curriculares y las estrategias instruccionales empleadas en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Para concebir una docencia de alta calidad, el docente debe actualizarse en su área o campo respectivo, además de otras áreas que sean requeridas, convirtiéndose en buscador constante y permanente del conocimiento, para transformarlo, adecuarlo y ponerlo al servicio de la institución o de la sociedad; cumpliendo el docente universitario con ello, las funciones de investigación y extensión.
El desempeño del docente universitario constituye un nuevo reto para  la educación superior; es expresión de un mayor compromiso de este nivel de enseñanza con el país, de mayor protagonismo y de manera esencial de un proceso de maximización de la cultura, que es una condición ineludible para el desarrollo de las competencias que requiere el ser humano del siglo XXI.
Añadimos a esto, entender que el  prestigio de las universidades es el reflejo del desempeño profesional de sus docentes, motivo por el cual deben establecer procedimientos administrativos que garanticen la calidad educativa de los diferentes procesos de su servicio, lo que viene a constituir un complemento obligatorio y una necesaria herramienta de la supervisión que permita consolidar los procesos pedagógicos y mejorar el rendimiento académico de los estudiantes.
La universidad como organización no puede estar desvinculada de lo que es su misión y visión, siendo la primera formar ciudadanos, intelectuales y lideres para la transformación socio-cultural y técnica científica que aseguren el desarrollo social y económico sustentable de un país; y la segunda ser una institución autocrítica, reflexiva, con referencia propia, con profundo respeto a la diversidad sujeto-sujeto que propicie la flexibilidad y la tolerancia a la pluralidad de las ideas.
Para alcanzar esto, es necesaria la concepción del perfil del docente, quienes tienen la responsabilidad de formar ese profesional que requiere la sociedad. Además, el perfil profesional precisamente trata de lograr una concreción de esa respuesta en términos de imagen o representación de ese profesional a formar, como sus rasgos de personalidad, las habilidades y destrezas que deben caracterizar su quehacer concretadas en el dominio de las funciones en su desempeño profesional.
De acuerdo con el criterio manejado en el presente ensayo el punto de partida es visualizar al desempeño del docente universitario como una forma de crear o reinventar mundos posibles, y esto sólo se logra con la conformación de equipos de docentes con sentido de pertenencia con la institución donde laboran.  Este cometido, sólo se logrará en una universidad en la cual la docencia y la investigación sean el eje de la vida académica, porque es allí donde se gestan las transformaciones sociales.  
En este orden de ideas, le corresponde a las universidades ser la principal industria encargada de producir capital humano y desarrollar las capacidades de absorción social del conocimiento disponible; y requieren de sus principales actores entiendan a los desafíos y problemáticas, como oportunidades para autorenovarse con el propósito de dar posibles respuestas, a las demandas de una sociedad.
Los cambios y transformaciones ocurridos a nivel mundial, en materia económica, política, educativa, social y cultural, también  están asociados a los importantes avances ocurridos a nivel de la ciencia y la tecnología, lo que ha causado un impacto relevante en la educación universitaria, y no es menos cierto en el docente universitario, por cuanto va a depender de su desempeño debido a que mediante éste, van a surgir nuevos conocimientos y herramientas  necesarias que van a permitir estar a la par con los cambios sociales que reclaman nuestras universidades.
En este sentido, Peña (s.f.) explican que: “La promoción de saberes permite generar una cultura investigativa e interés por la innovación científica, de esta manera, la transferencia de tecnología se estabiliza en la sociedad y hace que sus individuos mejoren su calidad de vida, creándose impacto social” (p.8) 
De acuerdo con la cita anterior, se deduce la importancia de la producción de conocimientos y obviamente la educación ocupa un lugar relevante en su consecución para la transformación de los pueblos, en tal sentido, los entes protagonistas de esta misión deben estar vinculados con los cambios que permitan el progreso y la prosperidad, comprendiendo que, no es posible transformar la educación universitaria, si no existen cambios radicales en el modo de pensar y actuar de las personas que forman parte del proceso educativo.
En síntesis, el desempeño del docente universitario constituye un nuevo reto para  la educación superior; es expresión de un mayor compromiso de este nivel de enseñanza con el país, de mayor protagonismo y de manera esencial de un proceso de maximización de la cultura, que es una condición ineludible que permite el desarrollo de las competencias que requiere el ser humano de este siglo.             
Paralelamente, se hace necesario lograr una formación integral, para ello la educación universitaria debe adoptar estrategias adecuadas que permitan un mejor desempeño del docente universitario contribuyendo de esta manera a la formación de profesionales competitivos de acuerdo a los requerimientos que demanda la sociedad, es decir, que el desempeño docente se vea reflejado en la formación de seres humanos integrales y promotores de conocimiento.
La actualización permanente  es una de las herramientas indispensables para que el docente universitario tenga un mejor desempeño, mas aun cuando vivimos en un mundo demasiado cambiante y la globalización demanda de profesionales que estén comprometidos y a la par con los cambios generados, esto va a permitir que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social, donde ésta sea vista no sólo como el instrumento para el desarrollo continuo de la persona, sino que sea también la vía a través de la cual el género humano evolucione.

Referencias Bibliográficas

Chiavenato, I. (2007). Administración de Recursos Humanos. 8va Edición. Editorial McGrawhill. México.
Hidalgo, L. (2007). Hacia un nuevo enfoque  de la Evaluación del desempeño integral del profesorado universitario. Consultado el 26 de Julio de 2016. Disponible en: [http://www.ucv.ve/uploads/media/Hidalgo2007b.pdf]
Martínez, A. y Amaro, R. (2008). El Docente Universitario y su Espacio de Formación Fundamentación de una Propuesta. Revista Docencia Universitaria, IX (2), 53-77. Consultado el  26 de Julio 2016. Disponible en [http://www.ucv.ve/fileadmin/user_upload/sadpro/ Documentos/docencia_vol9_n2_2008/6_art._3_Ana_Beatriz_Martinez. Pdf]
Peña, G. (s.f.). Pensar Científicamente: La estabilización de la cultura investigativa, principio de la innovación tecnológica. Consultado el 25 de Julio de 2016. Disponible en: [http://www.utadeo.edu.co/files/collections/documents/field_attached_file/ensayo_german_pena_camacho.pdf?width=740&height=780&inline=true]
Torres, J. (2008). Desempeño Profesional del Tutor y su Mejoramiento en Cuba. Consultado el 25 de Julio de 2016. Disponible en: [http://www.gestiopolis. com/desempeno-profesional-del-tutor-y-su-mejoramiento-en-cuba/]










7 comentarios:

  1. Colega Neuzelis, felicitaciones, muy bueno su trabajo, buen enfoque, saludos

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    1. Muchas gracias profesor,me alegra mucho saber de usted. saludos cordiales.

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  2. Buen tema, felicidades por el enfoque que le das, es confortable saber que los futuros magister comprenden el reto que les presenta la educación universitaria y el compromiso que deben asumir con sus estudiantes al desempeñar su rol de docentes, saludos.

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    1. Muchas gracias Profesora, espero haber cumplido con los requerimientos y pautas, todo esto forma parte del enriquecimiento como aprendizaje. Buenas noches. saludos cordiales.

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