Miércoles; 27/07/2016
República Bolivariana de Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto de Mejoramiento Profesional Del Magisterio
Extensión Tucupita
Cohorte II 2016
|
|
|
|
LAS MATEMÁTICAS COMO HERRAMIENTAS PEDAGÓGICAS
|
|
Facilitadora:
Participante:
Msc. Adriana
Cedeño Machiz Luis CI: 14.115.211
La
enseñanza de la matemática ha constituido no de los factores de mayor
controversia a nivel pedagógico, por cuanto los estudiantes enfrentan problemas
en la adquisición y dominios de los procedimientos para resolver los problemas
y ecuaciones, aunado a que muchas de las estrategias que aplican los docentes
no son los más apropiados, lo que conduce a muchos expertos en el área
educativa, psicopedagógica y psicología a promover modos y procedimientos
educativos que conduzcan a fomentar el aprendizaje de la matemática desde la
educación primaria por ser ésta la base del proceso educacional.
De
igual manera, la matemática en todos los
niveles se presenta como un problema no resuelto. El número de estudiantes que
no avanza en el ciclo escolar debido a sus fracasos con la matemática y el
número de reprobados en la disciplina en los demás ciclos de aprendizaje son
las manifestaciones inmediatas de esa situación. Ella está tan extendida que
los profesores de matemática son vistos como los grandes verdugos del sistema
educativo, como la verdadera traba para el avance en los estudios secundarios o
universitarios. Muchas veces el estudiante opta por ciclos o carreras que no
tienen la disciplina, aunque no tengan particular vocación por el resultado
final de ellos.
En
este sentido, son muchos los autores que han definido a la matemática como una
ciencia formal. Otros, señalan que más que eso, la matemática es una forma de
actividad humana. En esta concepción se inscribe este estudio, porque para
cumplir con el propósito de la educación matemática, "la enseñanza de la
matemática debiera partir de lo concreto para tomar las ideas generales y
conducir al alumno a la abstracción" (Castelnuovo 2005, p.64). En tal
razón, el aprendizaje de la matemática que se genera dentro del aula, es un
momento de interacción entre las matemáticas organizadas (saber matemático
formal) y la matemática como actividad entre los sujetos, es decir cómo aprende
el estudiante.
Por
otra parte, el niño de edad escolar aprende conocimientos matemáticos a través
de su interacción con sus compañeros y los objetos que le rodean. Las
actividades del aula de primarias, por más sencillas que parezcan ser,
contribuyen en la formación de un pensamiento lógico-matemático en el cual el
niño progresa en nociones de clasificación, seriación, concepto de número,
representación, conocimiento del espacio y comprensión del tiempo.
Ramírez (2012) expone sobre el tema lo
siguiente:
El objeto de la
matemática es un tanto imperceptible. La abstracción de las propiedades
cuantitativas o geométricas que caracterizan a las primeras nociones estudiadas
en los cursos de matemática constituye un proceso de complicada asimilación.
Pequeños errores en este proceso hacen muy difícil la asimilación de nuevos
conceptos y procedimientos, lo que genera grandes traumas futuros en los niños
en primaria. Por otra parte la memorización de una nomenclatura diferente y muy
precisa introduce componentes que no son usuales en la vida diaria, generando
una mayor complicación en el proceso de enseñanza y aprendizaje, situación que
no es nueva, sino desde el mismo comienzo de este proceso (p.175)
El
proceso de enseñanza de la matemática, de acuerdo a lo expuesto constituye una
acción que puede llegar a ser imperceptible, por cuanto presenta dificultad en
la asimilación de los contenidos y procedimientos, siendo que estas dificultades para la enseñanza y el
aprendizaje de la disciplina no son de hoy, lo que no debe ser un obstáculo
para generar nuevos procedimientos y estrategias.
Es
importante y necesario que los docentes asuman que el aprendizaje se da en el
momento en que la matemática informal del niño (basada en nociones intuitivas y
procedimientos inventados para operar con aquellas nociones) se transforma en
algunas reglas formales que el maestro debe captar y resumir. Estos cambios se
dan, en general, de modo súbito y crean discontinuidades en el proceso de
aprendizaje, las cuales son naturales e
inevitables, por lo que los profesores
deben estar preparados para ellas pues constituyen el aprendizaje mismo de la disciplina.
Pero, además, para conseguir reales avances, los alumnos deben disponer de
herramientas que les permitan dar el salto, o sea, establecer vínculos entre la
matemática informal y formal.
Cabe
considerar por otra parte, que los conocimientos matemáticos disponibles para
el niño están sujetos a constantes mejoras, donde hay asimilación de nuevos
conocimientos y acomodamiento de los existentes. Por ello, los docentes deben
desarrollar estrategias, las cuales les permitan a los estudiantes aprender los
componentes matemáticos como un todo coherente y no como partes separadas.
De acuerdo a Castellano (2014),
La capacidad de
conexión funciona en dos sentidos: cubriendo tanto relaciones entre ideas
matemáticas como la relación entre matemática y mundo real, por lo que hay que
dar estructura a lo que el estudiante de primaria está aprendiendo. Se ha llamado a esto
‘entretejer los hilos del aprendizaje’”. Pero este entretejido no puede llevar
a la dispersión de los distintos componentes y la mezcla de conocimientos que
responden a necesidades diversas. Por ejemplo, considero equivocado fraccionar
en unidades demasiado pequeñas la exposición y discusión de aspectos de la
geometría, la cual no promueve el pensamiento lógico, ni promueve la
construcción de competencias de análisis. Por lo que resulta imprescindible que
el docente conozca y maneje los elementos matemáticos, y pueda generar
estrategias factibles para su aprendizaje
(p.49)
Por
lo antes expuesto, enseñar matemáticas en la escuela primaria, es una labor muy
importante para los docentes, puesto que los docentes son los que refuerzan y enseñan el conocimiento.
Por consiguiente, que se enseña
matemáticas no significa poner algoritmos en el pizarrón y que el alumno los
resuelva, al contrario, enseñar matemáticas quiere decir que se prepara al
alumno para qué pueda resolver problemas que se le presentan a diario; por
ejemplo: cuando va a comprar a la tienda, cuando quiere saber cuántos minutos
faltan para una hora, entre muchas cosas más.
De
igual manera, es necesario que en la enseñanza de la matemática se utilicen materiales
concretos, donde el estudiante pueda manipularlos, generar interrogantes,
buscar soluciones, dar respuestas y no sólo se utilice el pizarrón y el
cuadernos, por cuanto esto resulta aburrido y por lo generar los estudiantes
copian de sus compañeros o realizan la actividad para dar cumplimiento con su
tarea y no como una actividad de aprendizaje significativo.
En
relación a lo antes expuesto, la enseñanza de la matemática en las aulas
educativa y fuera de ella enfrenta
muchas dificultades entre ellas la carencia de materiales para la planificación
y desarrollo de estrategias, lo que inhibe la construcción de habilidades,
destrezas y conocimientos relacionados con las operaciones matemáticas desde
las simples operaciones de suma y resta hasta las relacionadas con la
geometría, trigonometría y las ecuaciones en sus diferentes denominaciones, las
cuales se dan inicio en primaria a fin de darles a los estudiantes las bases
fundamentales para su desarrollo educativo y para afrontar los retos de la sociedad
dinámica actual, por lo que docentes deben ir fuera de las aulas para
desarrollar y afianzar conocimientos matemáticos.
En
relación al contexto tratado, muchos expertos indican que la relevancia que
tienen los procesos de pensamiento lógico-matemático se puso de manifiesto en
la historia de la educación a través de las investigaciones de Piaget en el
desarrollo del aprendizaje. En 1991, Carraher y Schlieman en su obra En la vida
diez, en la escuela cero, reconocen que "Piaget fue, entre los estudiosos
de la Psicología, quien más contribuyó para que se llegara a reconocer que la
lógica y las matemáticas pueden ser tratadas como formas de organización de la
actividad intelectual humana" (p. 14). Los investigadores antes citados,
Carraher y otros, muestran cómo el ciudadano aprende y desarrolla matemática
mediante actividades fuera del aula, las cuales les serán de utilidad a nivel
académico y a nivel social.
Finalmente,
hay que acotar que la enseñanza de la matemática constituye un reto que debe
ser afrontado por docentes, padres, representantes y sociedad, por cuanto el
pensamiento lógico matemático, no solo,
es de utilidad para las actividades numéricas, sino que éstas se encuentran en
las actividades cotidianas de los niños, por lo que los docentes deben
planificarla bajo ese contexto y no como un contenido obligatorio y netamente
curricular.
Referencias Bibliográficas
Carraher y Schlieman (1991) En la vida diez. Revista
Iberoamericana de
Educación
Educación
Castellano (2014). Publication Manual of the American Psychological
Association (6.a ed.). Washington, D.C.: Author.
Association (6.a ed.). Washington, D.C.: Author.
Ramírez (2012). El Pensamiento lógico matemático. Ediciones Prado:
España.
España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario